Foro energético del Mercosur
El Foro sobre Integración Gasífera en el Mercosur + Chile, se reunió en el mes de junio en Asunción. Paraguay presentó el proyecto del Gasoducto Bioceánico y lo presentó como la ruta clave para llevar gas desde Vaca Muerta (Argentina) hacia los centros industriales de Brasil pasando por territorio paraguayo. Hidrovía como proyecto complementario.
El espacio de diálogo regional está impulsado por la Organización Latinoamericana y del Caribe de Energía (Olade) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), con el fin de debatir la seguridad energética, la infraestructura de gas natural y la convergencia de normas entre los países miembros.
El proyecto trinacional, consiste en una traza de 1050 kilómetros que correría en paralelo a la Ruta Bioceánica en el Paraguay. La propuesta es llevar el gas del gasoducto del Norte en la Argentina al gasoducto Gasbol del lado brasileño, cuyo futuro está comprometido por el declive de la producción de gas en Bolivia.
El gasoducto tendría tres trazas: 110 km en territorio argentino, 530 km del lado paraguayo y 410 km del lado brasilero. La intención es que tenga una capacidad de transporte de 32 millones de m3/día.
En julio de 2025, Argentina y Paraguay firmaron en este sentido un memorándum de entendimiento para crear un equipo técnico binacional encargado de definir los marcos normativos, planes de sostenibilidad y la viabilidad del trazado. La concreción del proyecto, valorado en unos 2.000 millones de dólares, depende de la atracción de inversiones privadas y de asegurar contratos de compra garantizados de demanda firme en Brasil y Paraguay.
El proyecto corresponde a un grupo de compañías privadas de Paraguay, que tomaron contacto con representantes de constructoras como Techint y productoras de gas como Tecpetrol y Pluspetrol, según lo reseñado por Econojournal.
El Foro Energético tuvo otro eje de discusión, como fue la vía fluvial troncal Paraná-Paraguay. El viceministro de Minas y Energía de Paraguay, Mauricio Bejarano, señaló en el foro que la Hidrovía y el Gasoducto Bioceánico son dos caras de la misma necesidad: la integración física del corazón de América del Sur con los mercados globales.
Sin la Hidrovía operativa al calado que los buques cargados necesitan, la soja paraguaya que la UE quiere comprar no puede llegar al puerto de Montevideo o de Santos con la eficiencia que el acuerdo requiere. Sin el Gasoducto Bioceánico, el gas de Vaca Muerta que Brasil necesita para sus industrias petroquímicas y cerámicas no puede llegar a São Paulo con los costos competitivos que justifican la inversión, señaló.
La vía fluvial es el sistema arterial de la integración física del Mercosur — el corredor de transporte que mueve más del 80% de las exportaciones paraguayas y una fracción significativa de las exportaciones de soja y mineral de hierro de Brasil y Argentina hacia los puertos de salida al Atlántico. El deterioro de su mantenimiento, según se argumentó, forzó a los operadores a reducir la carga de los buques entre un 30% y un 40%, con lo que la vía no estaría habilitada para exportar grandes volúmenes hacia Europa.
La concesión del tramo argentino del Corredor Fluvial Troncal, había sido pre adjudicada en 2025 por el gobierno de Javier Milei, a las mismas empresas que hace 25 años tienen la adjudicación. Pero una serie de irregularidades señaladas por la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA), impidió llevar adelante la concesión.
A pesar de un nuevo dictamen que observó las mismas irregularidades, el gobierno argentino adjudicó por 25 años más, el 18 de junio, la concesión del tramo argentino del troncal Paraná – Paraguay a la empresa belga Jan De Nul NV y su socia argentina Servimagnus SA.
Entre otras irregularidades, la denuncia mencionaba: limitación a la participación de algunos competidores; omisión de la evaluación de impacto ambiental; distorsiones en la forma de evaluar las ofertas y limitación a la posibilidad de impugnar por parte de los oferentes.
La empresa estatal CCCC Shanghai Dredging quedó fuera de la licitación por la Hidrovía en sus fases preliminares, en tanto el pliego incluyó -por directa presión de Estados Unidos- restricciones a empresas con participación estatal, lo que en los hechos limitó la presencia directa de compañías chinas.
A esto se agrega que durante el proceso de preselección de ofertas, el Gobierno nacional excluyó de la competencia a la firma brasileña DTA Engenharia por “no presentar las garantías requeridas para la realización de los trabajos”. João Acácio Gomes de Oliveira Neto, presidente de DTA Engenharia, que cumplía con los requisitos, había prometido que de ganar la licitación, abriría una sucursal de la empresa en la Argentina, realizaría inversiones en el país y construiría dragas en el astillero Río Santiago, una opción muy ventajosa para Argentina y para la integración económica con Brasil.
En el último tramo de la licitación, otra interna se puso en evidencia, al anunciar la elección de la empresa belga, dejando afuera a la empresa DEME, asociada con la dragadora norteamericana Great Lakes, de las más importantes del mundo, y la también estadounidense Clear Street, vinculada con el secretario Marco Rubio. En el fragor de la competencia, esta empresa denunció a la la empresa belga Jan De Nul NV y su socia argentina Servimagnus SA, por sus “presuntos vínculos con empresas chinas”.
El Ministerio de Economía de la Nación destacó a través de un comunicado que la firma del contrato permitirá una baja en los costos logísticos de la Hidrovía del 13,5%. Las empresas adjudicatarias deberán hacerse cargo del sistema de señalización, del dragado y del mantenimiento de la vía navegable, a cambio de tarifas de circulación para los barcos que la transiten.





