El Mercosur frente al multilateralismo

El lanzamiento oficial del inicio de las negociaciones para un Acuerdo de Alianza Económica entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y Japón, ocupará el centro de la agenda de la próxima Cumbre Mercosur de fin de junio, otro de los éxitos de Lula da Silva logrado en el marco del G7. El avance del bloque, con un status internacional alcanzado por la reciente puesta en vigencia del capítulo comercial del Acuerdo Mercosur-UE, del cual se beneficiaron todos los socios, incluyendo a la Argentina, exhibe el aparente inexplicablel pedido de adhesión del canciller argentino al Acuerdo del Pacífico, CPTPP,  sin beneficios claros, y saltándose mecanismos legales del bloque, que exponen al país a sanciones aún no mensuradas.


Con su entrada en vigor el 1 de mayo pasado, el capítulo comercial del Acuerdo Mercosur - UE parecía haber fortalecido al bloque regional en términos de integración.

Pero casi en simultáneo con la puesta en marcha del capítulo comercial del acuerdo Mercosur-UE, la Cancillería argentina formalizó una solicitud de adhesión al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (CPTPP) a través de una nota oficial entregada al Gobierno de Nueva Zelanda en el mes de junio. Esto marca el inicio de un proceso formal de negociaciones y evaluaciones para integrarse a este bloque comercial, del cual forman parte Chile, México y Gran Bretaña. La urgencia de esta adhesión, sostienen algunos analistas, tiene más que ver con compromisos políticos en la búsqueda de concertar alianzas

Si bien será un tema de discusión obligado en la próxima Cumbre de Asunción del 29 y 30 de junio, los avances logrados por Lula da Silva en distintos ámbitos opacará esta discusión. Sea en el plano bilateral con la UE -Alianza Digital UE-Brasil-, como multilateral con el acuerdo en vigencia en su capítulo comercial desde el 1 de mayo, y la inminente asociación con Japón, son producto de una negociación en bloque.

El lanzamiento oficial de la asociación con el país asiático, se realizará a finales de junio en Asunción, Paraguay, durante la 68ª cumbre de Jefes de Estado del bloque. El anuncio se dio tras una reunión bilateral formalizada en la ciudad francesa de Evian, en el marco de la cumbre del G7, entre el mandatario brasileño y la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. El evento se produce después de reuniones técnicas en el Marco de la Asociación Estratégica Mercosur-Japón de 2025.


Ventajas del Mercosur para Argentina

Argentina hoy se está beneficiando de una negociación de 25 años de los diplomáticos del Mercosur, con la obtención de ventajas en cuotas de exportaciones cárnicas en el Acuerdo Mercosur-UE. El gobierno lo celebró públicamente, pero hay muchas herramientas en las que es preciso trabajar para lograr ingresar a ese mercado. El movimiento de los aduaneros por la pérdida de valiosos funcionarios y presupuesto, dan muestra de un problema básico. De la misma manera, el gobierno de Milei deberá afrontar el cumplimiento de normas ambientales, cuando se trata de una administración que prácticamente se alineó contra el Acuerdo de París, siguiendo las posiciones del primer mandatario de EEUU. De la misma forma, no existen normas de protección de la industria nacional en el acuerdo, como sí fueron implementadas por Lula da Silva en momentos en que votó la aprobación del acuerdo en el Congreso.

En este sentido, la negociación en bloque, en momentos en que el Mercosur se fortalece en el plano multilateral, aún con las correcciones que habrá que implementar para impedir la primarización de la relación comercial entre los dos bloques, es imprescindible. Más aún en el caso de una administración que desestimó sistemáticamente los avances logrados por la diplomacia argentina.

No sólo se abordará el tema de la falta de notificación a los demás gobiernos del Mercosur del pedido de ingreso a la Alianza del Pacífico en la próxima reunión cumbre, que no es compatible con la letra del Tratado de Asunción.

El gobierno de Brasil presentó quejas formales por el daño que podría significar a la dinámica de integración regional que Argentina parecía recuperar con el Mercosur. Pero además, Brasil urgirá al Tribunal Permanente de Revisión del bloque, a expedirse sobre el acuerdo bilateral Argentina-EEUU y su compatibilidad con las normas del Mercosur. Si el TPR determina que el acuerdo bilateral viola el Arancel Externo Común del Mercosur, la administración Milei tendrá que elegir entre modificar el acuerdo con Washington —lo que iría contra el alineamiento con Trump— o aceptar sanciones del bloque regional, explica una editorial del director de Prensa Mercosur, Gilson Dantas Carmini.

El intento de separarse del bloque del Mercosur con una política exterior privatizada, que no planifica políticas de cara al desarrollo nacional, lo expondría a negociaciones sin aprovechamiento de sus ventajas competitivas, frente a las economías desarrolladas del CTPP, productoras industriales y consumidoras de materias primas. Definitivamente, Argentina no dispone de equipos negociadores como los que tenía en el pasado, por expresas políticas de desarticulación por parte de la administración actual. Equipos que contaban con una larga historia de destacada diplomacia nacional.

Presidencia Pro Tempore de Uruguay. Por su parte, otra es la agenda anunciada desde hace tiempo por Uruguay, deseoso de lograr en su inminente Presidencia Pro Tempore, un avance hacia un TLC con la República Popular China, para lo que auspiciaría el diálogo del bloque con esta potencia.

De la misma forma, desde su presidencia en la CELAC, en simultáneo con el mismo puesto que este año también ocupará en el G77+ China, el gobierno uruguayo actuará como un aliado para fortalecer la cooperación del país asiático en AL y C.

mercosurabc