Lula da Silva se consolida como líder regional

En sus intervenciones en las reuniones plenarias del G7 - celebrada entre el 15 y 17 de junio en la ciudad francesa de Evian-, el presidente brasileño abordó temas nodales para el Sur Global. Reimpulso de la Alianza contra el Hambre y la Pobreza creada en el G20 2024. Deuda externa y mecanismos de financiamiento para economías en desarrollo. Defensa de la soberanía digital del Sur Global. Alianza Digital estratégica entre Brasil y la UE de alcance global. Búsqueda de gobernanza democrática de la inteligencia artificial. Reducción de la dependencia de las grandes Big Tech. 


Las intervenciones de Lula da Silva en las plenarias del G7, se mantuvieron en una línea de temas de consenso multilateral.

Desigualdades. Hambre y Pobreza. En este sentido, el presidente de Brasil criticó la insuficiencia de respuestas internacionales frente a las crisis del mundo contemporáneo, señalando el aumento en la desigualdad entre ricos y pobres, en donde ”el primer trillonario del mundo es más rico que el 46 por ciento más pobre de la población mundial”, en referencia al magnate Elon Musk.

Lula llamó a recuperar la dirección hacia el cumplimiento de la Agenda 2030, impulsada por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), para erradicar la pobreza y proteger el medio ambiente. Muchos países transitan “en dirección contraria”.

Recalcó la importancia de aprovechar mecanismos como la Alianza Global contra el Hambre y la Pobreza, creada e impulsada por iniciativa del presidente de Brasil, que la lanzó oficialmente en noviembre de 2024 durante la cumbre del G20 celebrada en Río de Janeiro, con el objetivo de erradicar estas problemáticas a nivel mundial para el año 2030.

La Alianza Global sumó un Mecanismo de Apoyo, formado por expertos que facilitarán la colaboración en la Alianza Global en el mundo, trabajando bajo la dirección de una Junta de Campeones. El objetivo del equipo, liderado por el alto diplomático brasileño Domith Gocinho, es “ayudar a los miembros a pasar de la ambición política a resultados concretos facilitando asociaciones, apoyando programas dirigidos por los países y promoviendo soluciones basadas en pruebas a ser emuladas por otros países”, de acuerdo con comunicados gubernamentales.

Respecto al peso de la deuda externa sobre las economías en desarrollo, Lula llamó a implementar mecanismos innovadores de financiamiento, incluidos los canjes de deuda por acciones climáticas o inversiones sociales, con miras a ampliar la capacidad de inversión de las naciones más vulnerables.

También remarcó la importancia de garantizar que los procesos de transición energética y digital no reproduzcan los patrones históricos de concentración de beneficios económicos.

En un panel de reunión ampliada de la 52.ª Cumbre del G7, Lula da Silva defendió la soberanía digital de los países del Sur Global, al tiempo que exigió acciones éticas y responsables a las grandes empresas tecnológicas, las llamadas “Big Techs”.
También advirtió sobre los riesgos de que la tecnología “amplíe, en lugar de reducir, las desigualdades”.

Lula sostuvo que la regulación del ecosistema es fundamental para proteger los derechos fundamentales. En ese sentido, abogó por la aplicación práctica de las directrices internacionales para prevenir el aumento de los ciberdelitos, el discurso de odio y la precariedad laboral.

Al hacer referencia al funcionamiento de Pix, Lula precisó que el sistema de transferencias instantáneas es “uno de nuestros mayores logros para los ciudadanos brasileños, un sistema de pago público y gratuito que sirve de referencia sobre cómo los datos integrados pueden promover la inclusión financiera y la eficiencia digital”. Este sistema es otro motivo de controversia con EEUU, que lo percibe como un peligroso precedente de mecanismo alternativo, que escapa al área de influencia del sistema financiero actual.

Alianza Digital. Pocos días antes de su exposición, el presidente de Brasil -nación que mantiene el status de aliado estratégico de Europa- firmó una Alianza Digital con la UE. El acuerdo prevé la colaboración en temas como la gobernanza de datos, la inteligencia artificial, la infraestructura de redes —incluidas las de 5G y el desarrollo de la 6G—, la conectividad de alta capacidad y las plataformas digitales de servicios públicos. Todo con el trasfondo de evitar la dependencia de ambas regiones del sistema manejado por EEUU.

La gobernanza de la asociación estará a cargo del Consejo de la Asociación Digital Brasil-UE (DPC), que celebrará reuniones anuales alternativamente en Brasilia y Bruselas. La secretaría ejecutiva será compartida entre la Dirección General de Redes de Comunicación, Contenidos y Tecnologías de la Comisión Europea (DG CONNECT) y el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, con la participación directa del Ministerio de Comunicaciones en los objetivos relacionados con la conectividad.

El acuerdo también prevé la coordinación política en foros multilaterales y entidades de normalización técnica, reforzando la actuación conjunta en temas estratégicos de la agenda digital global.

Por lo pronto, Brasil continuará fortaleciendo un entorno digital interno basado en la “seguridad jurídica, la previsibilidad regulatoria y la igualdad de trato entre empresas nacionales y extranjeras”.

Fuentes: TelesurTV, gobierno de Brasil, Euronews.

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