Mercosur en Glasgow: los acreedores ambientales del planeta

Sin duda, los recursos naturales y la capacidad productiva, tornan a Latinoamérica y al Cono Sur, en una región estratégica en el desarrollo de las tecnologías verdes. En este sentido, la urgencia por contar con grupos de negociación para administrar las inversiones de las potencias centrales, hace que la creación del Grupo de Negociación por el Cambio Climático del Mercosur, sea una muy buena noticia.


Aún con la diferencia de enfoques entre sus miembros, la búsqueda de una estrategia colectiva en la negociación multilateral, abre caminos hacia un relacionamiento externo adecuado al nuevo escenario global.

Argentina, a través de la intervención directa de su presidente Alberto Fernández en el marco de la Conferencia de ONU, propuso la creación de un comité político y técnico sobre financiamiento climático, con representación equitativa de países desarrollados y países en desarrollo. El primer mandatario pidió "identificar a las tecnologías limpias como bienes públicos globales, y establecer acuerdos de transferencia tecnológica". Propuso además, apoyar las iniciativas con fondos de los bancos regionales.

Esto permitiría que los recursos, como el litio en el Triángulo compartido con Bolivia y Chile, las tierras raras, el cobre, hierro, plata, y otros, sean explotados por las economías centrales hacia la producción de la tecnología verde, de paneles solares, baterías y turbinas eólicas, no sólo aportando al desarrollo tecnológico, sino además con estudios acerca del desarrollo equilibrado y sustentable de estas inversiones.

América Latina y África son responsables por lo menos del 10% de las emisiones de gases contaminantes, tratándose de las regiones más afectadas por el cambio climático, tanto en términos ambientales como sociopolíticos.

La negociación conjunta del Mercosur

Lo más destacable para la región fue el anuncio del 11 de noviembre de los gobiernos de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay de la creación de un nuevo grupo de negociación del Mercosur en el ámbito de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. La medida fue difundida luego de una reunión de ministros de Ambiente de los cuatro países fundadores del Mercosur.

"Los cuatro países reafirman su fuerte compromiso con la acción climática, el‌ reconocimiento‌ ‌de‌ la‌ ‌ciencia‌ ‌como‌ ‌pilar‌ ‌fundamental,‌ ‌la‌ ‌importancia‌ ‌de‌ ‌la‌ agricultura‌ ‌para‌ ‌la‌ ‌seguridad‌ alimentaria‌ ‌global‌ ‌y‌ ‌el‌ ‌rol‌ ‌vital‌ ‌de‌ ‌nuestros‌ ecosistemas‌ ‌para‌ ‌el‌ ‌desarrollo‌ ‌sostenible", indicó el comunicado del Ministerio de Ambiente de Argentina.‌

El ministro argentino Juan Cabandié, celebró la conformación del grupo y mencionó que es un “hecho de importancia estratégica para reforzar el concepto de acreedores ambientales”. “Es importante basar nuestros planteos teniendo en cuenta siempre las responsabilidades comunes pero diferenciadas y la necesidad de financiamiento que tenemos los países de la región para poder implementar la acción climática. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay contribuyen con sus ecosistemas al bienestar global”, explicó el funcionario.

Cabandié reiteró el pedido de "canalizar los Derechos Especiales de Giro (DEGs) (del Fondo Monetario Internacional) para el desarrollo sostenible" y de promover "el canje de deuda por acción climática" para "diseñar mecanismos de pagos por servicios ecosistémicos e instalar el concepto de deuda ambiental".

Por su parte, el ministro de Medio Ambiente de Brasil, Joachim Leite, ha exigido que se aumente el acuerdo de la transferencia de $ 100 mil millones al año alcanzado durante la COP en París en 2020, para concertar una cantidad suficiente para el Sur Global, con el criterio de que hay muchos más recursos disponibles en los países ricos.

Cabe mencionar que entre los ejes principales que motivaron la creación de este grupo se encuentra la importancia de la agricultura para la seguridad alimentaria global y el rol fundamental que tienen los ecosistemas de la región para el desarrollo sostenible.

Además, el grupo destaca el potencial de la región para trabajar de manera conjunta ante los riesgos climáticos que afectan a las zonas más vulnerables de estos países.

Durante la reunión, estuvieron presentes los ministros de ambiente de Brasil, Joaquim Álvaro Pereira Leite; de Paraguay, César Oviedo; y de Uruguay, Adrián Peña. También acompañaron al ministro por parte de la cartera ambiental, el secretario de Cambio Climático, Desarrollo Sostenible e Innovación, Rodrigo Rodríguez Tornquist; la directora nacional de Cambio Climático, Florencia Mitchell; y el director general de Proyectos con Financiamiento Externo y Cooperación Internacional, Martín Illescas.

El mercado de carbono impulsado por Brasil

Desde antes de la COP26, Brasil buscaba la aprobación del libro de reglas para este mercado - Artículo 6 del Acuerdo de París- como una oportunidad para comercializar créditos de alta integridad ambiental, con adicionalidad en grandes volúmenes, y así satisfacer la demanda mundial de los conglomerados, que de esta manera intentarían compensar sus cuantiosas emisiones.

Para lograr consenso alrededor de este punto, durante varios meses el ministro Joaquim Leite se ha reunido con al menos 60 representantes de alto nivel, como ministros y secretarios de estado, de departamentos ambientales, incluyendo al estadounidense John Kerry en el marco de la Conferencia.

Inversiones en Argentina

Poco antes del inicio de la Conferencia de Glasgow, el presidente Alberto Fernández anunció una inversión de la empresa australiana Fortescue por U$S 8.400 millones de dólares para producir hidrógeno verde en Sierra Grande, provincia de Río Negro.

Por otro lado, se hizo otro anuncio de manera simultánea en Buenos Aires y en París, acerca de la reanudación de la construcción de una planta de litio en Salta por parte de la empresa Eramet. La empresa china Tsingshan financiará la construcción de la planta, mientras el grupo galo tendrá la gestión operativa del proyecto.

Sin embargo, la región necesita encarar prioritariamente el tema de la seguridad alimentaria.
El pasado 5 de noviembre, los países participantes en la COP26, como parte de los debates sobre agricultura, acordaron la necesidad de una transición hacia sistemas alimentarios sostenibles y resilientes al clima, teniendo en cuenta la vulnerabilidad de la agricultura a los impactos del cambio climático. Reconocieron que esta transición será crucial para garantizar la seguridad alimentaria y acabar con el hambre en todo el mundo, así como para lograr objetivos climáticos, como la reducción de emisiones.

Además, también señalaron la importancia de aumentar el apoyo y los recursos para lograr sistemas agrícolas inclusivos, sostenibles y resilientes al clima.
El Mercosur y AL son los que deberán colocar el tema en agenda.


*El cuestionamiento de ecologistas y gobernadores brasileños del Pacto Global de Alcaldes, asistentes a la reunión, en relación con la propuesta, fue que en agosto el gobierno lanzó un programa para fortalecer la minería de carbón para revitalizar la producción de electricidad a carbón en el Sur de Brasil, con inversiones chinas. Pero en el mes de setiembre, el presidente Xi Jinping, anunció que su país dejaría de participar en la construcción y el financiamiento público de centrales eléctricas de carbón en el extranjero. El programa también descarta el uso de recursos del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), ya que desde 2018 la financiera está cerrando sus puertas a la financiación de plantas de carbón. En este mismo sentido, a pesar de sus metas de reducción de emisiones, Argentina redobla la apuesta por la producción de hidrocarburos, incrementando subsidios a los combustibles fósiles, y busca ampliar su sistema de gasoductos, buscando también convertirse en exportador de energía. Recibió las mismas críticas de organizaciones ecologistas, pero es cierto que los gobiernos del Mercosur se enfrentan a urgencias socioeconómicas inmediatas a las que la energía sustentable aún no da solución.

Fuentes: sitios oficiales de Ministerio de Ambiente de Argentina y Brasil/ PNUD/ Brasil do Fato

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