El Índice de Producción Agroindustrial argentino creció 10,2%

En el primer bimestre de 2008 la producción agroindustrial argentina creció 10,2% en relación a igual período del año anterior. Por su parte, la medición interanual entre febrero del corriente y el mismo mes del año pasado registró un crecimiento de 9,7%, indica el informe INECO-FACE-UADE, que elaboró el indicador “IPAgro-UADE”.


El crecimiento a nivel de las ramas industriales, en la comparación del primer bimestre de 2008/primer bimestre de 2007 ha sido liderado por la producción de aceites y subproductos con un crecimiento de 18,8%, seguida por la producción de bebidas con 12,5%, artículos de panadería (11,5%), faena de carnes (11%), algodón (8,1%), azúcar (6,6%) y cigarrillos (2,4%). Las únicas ramas que presentaron caídas de producción fueron las de pasta celulósica (-1,4%) y la industria láctea (-4,1%). Los datos corresponden al informe del 29 de abril del Instituto de Economía de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Argentina de la Empresa (INECO-FACE-UADE), que analiza aspectos destacables referidos al desempeño productivo de sectores de la economía Argentina. En el presente informe se ofrece una visión panorámica del sector agroindustrial argentino y se analiza la evolución coyuntural del indicador elaborado denominado “IPAgro-UADE”.


La agroindustria argentina

La Argentina posee una ventaja comparativa en la producción de alimentos y productos industriales de base agraria derivada de la disponibilidad de recursos naturales que le permiten producir prácticamente todos los productos agropecuarios de clima templado y buena parte de los de clima subtropical con costos competitivos a nivel mundial e incluso, con la posibilidad de ofrecer productos elaborados con prácticas consideradas “orgánicas”. Esta característica de la matriz productiva argentina, sumado a un mercado que presenta una fuerte expansión, resultante del incremento de la demanda de productos primarios desde países emergentes y densamente poblados (China, India) y entre otros, el uso de productos agrícolas como insumos energéticos, hacen que éste sea un inmejorable escenario para el desarrollo de la agroindustria.

Las productos fabriles de origen agropecuario representaban en 1993, en términos de su valor bruto de producción, alrededor del 35% del total de manufacturas, con un incremento hasta el 40% en la crisis de fines de 2001-principios de 2002 y luego con una leve disminución en los años posteriores por el mayor crecimiento proporcional de otros sectores como el automotriz, hasta llegar en la actualidad nuevamente a valores próximos al 35%.


Coyuntura de la Agroindustria argentina: la evolución del IPAgro-UADE

En el primer bimestre de 2008 la producción agroindustrial argentina creció 10,2% en relación a igual período del año anterior. Por su parte, la medición interanual entre febrero del corriente y el mismo mes del año pasado registró un crecimiento de 9,7%. A nivel mensual, la caída fue de - 6,9%, con estacionalidad. Ver Cuadro 1.


Fuente: Instituto de Economía-Facultad de Ciencias Económicas-UADE sobre la base de datos de INDEC, Revista Tendencias Económicas, Asociaciones y Cámaras empresariales. Datos preliminares sujetos a posible revisión.

El crecimiento a nivel de las ramas industriales, en la comparación del primer bimestre de 2008/primer bimestre de 2007 (Gráfico 1), continúa siendo liderado por la producción de aceites y subproductos con un crecimiento de 18,8%, seguida por la producción de bebidas con 12,5%, Artículos de panadería 11,5%, Faena de carnes 11%, Algodón 8,1%, Azúcar 6,6% y Cigarrillos 2,4%. Las únicas ramas que presentaron caídas de producción fueron la de Pasta celulósica (-1,4%) y la industria láctea (-4,1%).

En el Gráfico 2 se compara el crecimiento interanual acumulado en los dos primeros meses del año con respecto a igual período anterior del IPAgro-UADE, correspondiente al promedio ponderado de la agroindustria, y el IPI-UADE, representando el crecimiento promedio ponderado del total de la industria argentina. Allí se observa el crecimiento levemente mayor del IPI-UADE por efecto, en gran medida, del fortísimo crecimiento de la industria automotriz.

Cuando se analiza la tendencia de mediano y largo plazo (Gráfico 3) se observa un empinado crecimiento desde la devaluación del peso argentino en enero de 2002, que se sostiene, aproximadamente a igual ritmo, hasta el presente.


Gráfico 1
Desempeño sectorial del primer bimestre de 2008 respecto a igual período del año anterior


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