La experiencia de las Pymes chilenas

De las 128.000 pymes que existen en Chile, 4.000 exportan. Comienzan su experiencia internacional exportando hacia países de la Comunidad Andina o al Mercosur para luego desarrollar estrategias de más amplio alcance con destino principal en Europa.


Acompañando el inminente comienzo de la ronda de negociaciones entre Mercosur y la Unión Europea, la Fundación Standard Bank convocó al especialista chileno Patricio Leiva, integrante del equipo de negociadores en las tratativas comerciales con la UE, para disertar en torno a la experiencia de su país en la ronda de negociaciones con la Unión Europea.

En el año 2002, Chile acordó con la Unión Europea un Tratado de Libre Comercio (TLC). La exposición de Leiva hizo hincapié en los resultados que tuvieron dichos acuerdos y el rol que están jugando las pymes de su país en dicho contexto.


Las Pymes y los diferentes caminos para la internacionalización

Sobre los procesos de internacionalización de la pymes, el negociador chileno describió diferentes modos y estrategias de inserción: La vía directa a través de la colocación de productos y servicios elaborados por la propia empresa y la indirecta en la cual las pymes son proveedoras de insumos de otras empresas exportadoras. Mencionó también otros modelos de inserción internacional como la inversión y la creación de subsidiarias destacando que el mayor porcentaje del comercio internacional chileno se ha basado históricamente y lo sigue haciendo, en el modelo de la exportación directa.

El especialista destacó que “aproximadamente son 128.000 empresas que se engloban dentro del sector, de las cuales 4000 exportan”. El derrotero clásico de la mayoría de las empresas es comenzar su experiencia internacional exportando hacia países de la Comunidad Andina o al Mercosur para luego desarrollar estrategias de más amplio alcance con destino principal en Europa.

Las pymes chilenas vienen incrementando sus exportaciones, aunque todavía no inciden de manera importante en el porcentaje total de las ventas externas globales. Un aspecto en el que se vienen destacando es en la diversificación de productos, siendo el sector más dinámico en exportaciones no tradicionales.

El mayor caudal de exportaciones dentro de las pymes, lo aporta el sector industrial con la pujante industria vitivinícola chilena seguida por el rubro textil. En el rubro del calzado y con la colaboración de expertos italianos, se ha comenzado a explotar y a exportar zapatos de piel de salmón. El otro sector significativo es la agricultura, que aporta una cuota importante de la mano de frutihorticultura y la explotación forestal.

Patricio Leiva destacó que Europa es el principal mercado para los productos del sector. Seis de los quince países que más le compran a las pymes chilenas son europeos.

Algunos datos surgidos en investigaciones realizadas en el seno de la UE demuestran que las pymes que se internacionalizan, cualquiera sea la forma de internacionalización que elijan, mejoran su performance en distintos indicadores en donde destaca el índice de demanda de mano de obra. Sobre los beneficios para las pymes que acarrean acuerdos como los establecidos con la UE, el experto afirmó que cualquier acuerdo en si mismo que implique establecer “un orden y pautas para el intercambio comercial” es positivo.

En el caso chileno mencionó dos agencias que están jugando un fuerte rol en la promoción de las pymes y sus productos. La agencia Pro Chile desarrolla distintas acciones para vincular a las Pymes con potenciales mercados internacionales. Entre otras acciones mencionó la de ofrecer a Chile como plataforma para terceros mercados, vinculando al potencial inversor o industrial con pymes chilenas. Este proceso permite desarrollar una articulación productiva para acceder a terceros países en donde los productos de origen chileno tienen tasa cero. Mencionó también el importante papel que está jugando en el intercambio entre Chile y La UE la Fundación Euro – Chile dedicada a promover la colaboración inter empresas, especialmente pymes.

El especialista destacó que las pymes no sufrieron en igual proporción a las grandes empresas durante la crisis, pero advirtió que la permanente revaluación del peso chileno frente al dólar, significará una dificultad para exportar especialmente para el sector pymes, el más frágil y vulnerable a las fluctuaciones y pérdida de competitividad de la moneda nacional.


La experiencia mexicana

Se mencionaron durante la disertación algunas aristas de la experiencia mexicana en los tratados de libre comercio que estableció con EEUU-Canadá y con la Comunidad Económica Europea.

Para la inserción en el mercado europeo, se aconsejó a los empresarios creatividad en el desarrollo de los productos, destacando que aquellos elaborados bajo normas de responsabilidad social y protección medioambiental, cuentan con atributos fundamentales para un mercado como el europeo, en donde el respeto a estas normas es cada vez más gravitante y valorado comercialmente.

En cuanto al rol de las pymes y la experiencia mexicana, se destacó que fue muy costosa la adaptación de este sector a los acuerdos. Solo con el paso del tiempo, se pudo verificar que las pymes que habían superado el desafío se convertían en más productivas y competitivas.

En el marco del acuerdo de México con la UE, se logró contemplar la disparidad de algunos sectores industriales que podían verse perjudicados con el acuerdo, bajo el concepto de economía más favorecida. En cuanto al intercambio comercial con la UE, México sigue manteniendo un déficit de 130.000 millones de dólares, cifra que es idéntica a la previa al acuerdo.
Daniel Calabrese